¡Utiliza surfactantes suaves si quieres cuidar tu cabello y cuero cabelludo!

¿Necesitas que los cosméticos tengan espuma? Debes plantearte esta cuestión antes de usar champú, gel de ducha, pasta de dientes, etc. Decir sí a la espuma significa decir sí también a los sulfatos (por ejemplo, SLES-Sodio Laureth Sulfate-, SLS-Sodium Lauryl Sulfate, etc.), y otros surfactantes espumantes que podrían ser agresivos y problemáticos.

A muchas personas les interesa que los productos higiénicos además de limpiar bien, tengan mucha espuma, pero ¿por qué? ¿para distribuirlos mejor? ¿para un mayor efecto de limpieza?

La mayoría de las compañías de cosméticos producen todo tipo de productos para satisfacer a una amplia gama de clientes. Para conseguir productos que son baratos y producen mucha espuma, usan detergentes que podrían causar problemas. Incluso en el mercado de productos naturales tiene lugar esta situación.

¿Te gusta el efecto de las pompas de jabón y la espuma? ¡No son buenas para tu piel y tu cabello!

La otra cara de la moneda: los surfactantes agresivos producen una gran cantidad de agradables y llamativas pompas de jabón, pero contienen un ingrediente limpiador excesivamente agresivo, perjudicial para la barrera protectora de la piel. De este modo la piel se vuelve más sensible a otras sustancias como patógenos o gérmenes que pueden resecar la piel, sensibilizarla o irritarla, causar alergias o incluso problemas en el cabello.

Mucha espuma, pero menos cabello: ¿aceptas el riesgo?

¿Caída del cabello por el champú? Sí, puede pasar. El lauril sulfato de sodio (SLS) se acumula en las raíces del cabello, lo que puede prevenir la absorción de nutrientes, lo que tiene como consecuencia la pérdida del cabello.

Otro subproducto de la producción de SLS y SLES es otra sustancia altamente cuestionable: el 1,4 dioxano. Esta sustancia es tóxica para el cerebro, el sistema nervioso y muchos otros órganos. Se sabe que en la naturaleza causa graves daños.

Evitamos correr riesgos innecesarios.

En Hands on Veggies preferimos optar por alternativas delicadas, seguras y respetuosas con el medio ambiente, como los surfactantes de azúcar y el aceite de coco, que son mucho más caros, ya que provienen de materias primas renovables, ¡pero no crean ningún tipo de sorpresa desagradable! Desafortunadamente, no producen mucha espuma, pero son más respetuosos con nuestra salud y el medio ambiente. Creemos que simplemente es cuestión de acostumbrarse ¡Inténtalo!

Abstenerse de los sulfatos significa no dejar más montañas de espuma en el borde de la bañera, pero también protegerse de posibles alérgenos, irritantes, respetar el medio ambiente, no correr riesgos y no tener que luchar contra la picazón, el cuero cabelludo irritado y no sufrir pérdidas de cabello. Si tienes el cabello teñido te recomendamos que uses surfactantes delicados para no eliminar el color tan rápidamente.

Además de tensioactivos irritantes, tampoco utilizamos productos petroquímicos como siliconas, parafinas, conservantes sintéticos o colorantes, ni fragancias artificiales.

Por lo tanto, hemos decidido mantenernos consecuentes a nuestra filosofía a pesar de las críticas sobre la ausencia de espuma en los productos y así evitar el uso de ingredientes que causan posibles daños.